A continuación podrán encontrar un resumen de preguntas de los tres motivos de consulta más habituales en neurología veterinaria. Para mayor información o dudas puede contactarnos haciendo click aquí
Preguntas frecuentes de los propietarios

CRISIS EPILEPTICA
Alteración súbita de consciencia, generalmente acompañada de movimientos involuntarios o rigidez de las extremidades. El animal se recupera espontáneamente después de un tiempo relativamente corto (minutos).
DIFICULTAD PARA CAMINAR
Estas pueden manifestarse como un caminar «encorvado», las claudicaciones (cojeras), incoordinación, debilidad o la total incapacidad para caminar, pueden ser una o varias extremidades involucradas y presentarse de forma abrupta o gradual.
CAMBIOS EN LA CONDUCTA
La función normal del cerebro determina una conducta regular y predecible. Es por esto que las alteraciones en el comportamiento habitual son motivo frecuente de consulta neurológica.



Preguntas frecuentes EPILEPSIA
Las crisis epilépticas ocurren como consecuencia de una actividad anormal, súbita y transitoria de las células del cerebro. Esto se traduce en pérdida momentánea de la función de las regiones afectadas, la que a su vez es reemplazada por manifestaciones físicas propias de esta actividad anormal (por ejemplo: la pérdida de consciencia y los movimientos rígidos y rítmicos de una crisis generalizada tónico clónica.
Si, dependen principalmente de la región y extensión del cerebro que presenta la actividad anormal, es así como frente a compromisos de regiones acotadas del cerebro la manifestación será una crisis epiléptica focal (no involucra todo el cuerpo) y a su vez, si la actividad anormal se extiende por todo el cerebro la manifestación será una crisis generalizada (lo que se manifiesta en todo el cuerpo), cabe señalar que hay crisis que inician focales y terminan volviéndose generalizada.
Las causas van desde una predisposición individual por alteraciones microscópicas (epilepsia primaria o genética), una reacción del cerebro a una enfermedad o injuria en el resto del cuerpo (crisis reactiva) o una enfermedad que involucra directamente al cerebro en si (epilepsia estructural).
Por lo general los episodios duran menos de 5 minutos, siendo la gran mayoría de menos de 1 minuto.
Si bien es posible, es extremadamente poco frecuente y se relaciona con crisis anormalmente extensas, reactivas a una causa grave como una intoxicación o un accidente cerebro-vascular o una predisposición individual producto de otras enfermedades previas.
1. Mantenga la calma, debe llevar al animal al veterinario, sin embargo su rol como testigo de la crisis le permite obtener información muy valiosa para el diagnóstico (duración de la crisis, conductas previas, que partes del cuerpo están involucradas, conducta posterior de la crisis).
2. No trate de meter la mano dentro de la boca del animal, durante las crisis pueden haber contracciones bruscas de los músculos masticatorios lo que podría resultar en una lesión grave para usted.
3. No intente «reanimarle» solo debe velar por mantener al animal lejos de objetos peligrosos con los que pueda golpearse o le puedan caer encima. Debe prestar especial atención si la crisis ocurre con el animal en una superficie de altura o cerca de una piscina para evitar otras lesiones que pueden ser graves.
4. En lo posible filme el evento con su teléfono móvil, será más sencillo registrar de forma objetiva lo descrito en el primer punto.
1. Consulta neurológica veterinaria, el especialista realizará una historia clínica detallada de cada paciente mediante la entrevista con los propietarios y testigos de las crisis. Es de particular interés la edad de inicio de las crisis, la manifestación física de las crisis, la duración de ellas, el intervalo de tiempo entre crisis y la presencia de antecedentes de enfermedad reciente o previa.
2. El examen neurológico: permite evaluar la presencia o no de alteraciones que puedan guiar en el diagnóstico de la causa de las crisis y seleccionar los exámenes complementarios adecuados para cada caso.
3. Exámenes de laboratorio: buscan establecer una posible causa «externa al cerebro» que pueda justificar la aparición de crisis, como también evaluar la presencia de otras enfermedades que puedan participar en el pronóstico y deban tratarse.
4. Exámenes específicos según el caso que pueden ir desde electroencefalografía, neuroimágenes y análisis de líquido cefalorraquideo.
1. Salvo si la frecuencia es muy baja, lo más probable es que se trate con medicamentos denominados antiepilépticos, existen múltiples opciones pero la selección dependerá de las características de cada caso.
2. Si la epilepsia es secundaria a una enfermedad diagnosticada correctamente, el tratamiento debe incluir a dicha enfermedad
1. 3/4 del total de pacientes animales epilépticos pueden controlar la frecuencia de sus crisis de forma adecuada con tratamiento farmacológico y no significando un estrés mayor para su rutina ni la necesidad de someterlos a vivencias desagradables.
2. El éxito terapéutico ideal es la total ausencia de crisis, sin embargo debido a las variables entre especies y la adecuación de fármacos desarrollados originalmente para personas, el éxito promedio buscado es aumentar significativamente el tiempo que transcurre entre las crisis (según sea el caso), de manera tal que no signifique un trastorno para la calidad de vida del animal y el vinculo saludable con sus propietarios.
Preguntas frecuentes DIFICULTAD PARA CAMINAR
La causa más frecuente de alteración de la marcha en animales son las lesiones de la médula espinal. Los primeros signos pueden ser dolor o cambio de conducta, destacando la incapacidad o dificultad para subir objetos como la cama, sillones, etc. y estructuras como escaleras. Si la lesión sigue avanzando, puede aparecer: Ataxia (descordinación para caminar), paresia (caminar débil), plejia (incapacidad de mover voluntariamente las extremidades). Todos estos signos requieren evaluación neurológica lo antes posible y la velocidad de aparición de los signos es proporcional a la gravedad.
Las hernia discales, tanto agudas como crónicas, lideran la cantidad de casos de consulta neurológica por dolor o alteración de la marcha. Afortunadamente son de diagnóstico relativamente sencillo con los examenes correctos y si se diagnostican precozmente tienen tratamiento con buen pronóstico.
Los discos intervertebrales son estructuras que amortiguan los movimientos entre las vértebras de la columna vertebral. Una hernia se refiere al cambio de ubicación anatómica normal de un tejido. En el caso de las hernias de disco intervertebral, el material que lo compone abandona su ubicación natural entre las vertebras invadiendo un espacio denominado canal vertebral (donde se encuentra la medula espinal) o los pequeños agujeros entre ellas (agujeros intervertebrales, donde se encuentran los nervios pares raquideos) produciendo así todos los signos característicos.
El tratamiento más correcto en la mayoría de los casos es la cirugía, pues es la única forma de resolver el problema compresivo y recuperar calidad de vida. Sin embargo, hernias discales de tamaño pequeño o en casos particulares puede bastar el tratamiento médico conservador, es por esto que el plan terapéutico es exclusivo para cada paciente y se debe analizar caso a caso.
Preguntas frecuentes CAMBIO DE CONDUCTA
Esta pregunta no es tan sencilla de responder, pues no solo depende de las características individuales de un animal, depende también de la especie, la raza y el conocimiento que tenga el responsable de sus cuidados en la conducta «normal» de una especie y raza en particular. En términos generales un cambio en el patrón habitual de comportamiento que parece no ser justificado debe ser motivo de consulta.
Alteración en el patrón de sueño y vigilia
Cambios en la forma de caminar
Dificultad para completar tareas sencillas o ya aprendidas
Desconocer a personas o animales conocidos
Episodios de quedar atrapado entre objetos o esquinas que no deberían representar mayor dificultad
Vocalizaciones frecuentes sin justificación aparente